El Trabajo Infantil. Debe revisarse la viabilidad legal de contratar a menores.

El Código de Trabajo permite que menores de 18 años accedan a plazas laborales y el trabajo que realice el menor de edad debe ser acorde a su edad, capacidad y condiciones físicas.

Dr. Augusto Valenzuela
Guatemala

El Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo fue suscrito en Ginebra, Suiza, en el año de 1999 y ratificado por Guatemala el 21 de Agosto de 2001, entrando en vigencia en el año 2002. Su objetivo es la identificación y erradicación de “las peores formas de trabajo infantil” en el mundo.

El referido Convenio considera como niño a todo aquel menor de 18 años, enumerando las “peores formas” de trabajo infantil, trasladándole a los Estados el deber de regular la materia a nivel local, diseñar y ejecutar proyectos tendentes a la eliminación de las peores formas de trabajo infantil.

En Guatemala, los trabajos que se consideran peligrosos por ser susceptibles de causar daños físicos, psicológicos y morales a los niños, fueron identificados a través del Acuerdo 250-2006 -Reglamento para la aplicación del Convenio 182 de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil y la acción inmediata para su eliminación-, en el que se establece los parámetros generales a seguir para la determinación de las formas de trabajo que, por su naturaleza o condiciones de ejecución, pueden catalogarse como “trabajo peligroso”.

Conforme el reglamento relacionado, las formas de trabajo enunciadas se encuentran prohibidas; en consecuencia, contratar o utilizar a un menor de dieciocho años para que desempeñe alguna de ellas es contrario a la normativa jurídica laboral y habrá de sancionarse como una falta laboral.

El Código de Trabajo permite que menores de 18 años accedan a plazas laborales y el trabajo que realice el menor de edad debe ser acorde a su edad, capacidad y condiciones físicas, además de la disminución de la jornada laboral.

Previo a tomar una decisión relativa a la contratación de menores, es pertinente indicar que debe tenerse especialmente cuidado de que el menor no realice un trabajo que pudiera considerarse como una de las peores formas de trabajo infantil.